Sweet Home Alabama

"On the Road Again". Jana Hengstler, class of 2014, was born in Hamburg, Germany and then moved to South Africa ...
April 07, 2012

Katerina Spiratos is originally from Sami, Kefalonia Greece.  Both parents are from the same town of less than 220 on this island in Greece.  Naturally, she speaks Greek and hopes to learn French or Chinese. Currently residing in Glenview, Kati hopes to double-major in Spanish and Education in order to become a Spanish teacher, and would like to return to her old high school to work alongside those who inspired her.

 

             Sí comencé  esta historia diciendo que era una noche oscura y tormentosa, el final sería demasiado obvio. Por lo tanto, te voy a decir cómo era en realidad.

            Fue una noche del martes, al mediados del octubre, a la vuelta de la temporada de Halloween. Victoria estaba en camino a la granja de su familia para poder alimentar a su cabra. Tenía que asegurarse de que ella legó a la granja antes del amanecer, porque entonces los mosquitos se fueran y atacaría a sus tobillos para la sangre dulce.
             A medida de que se acercaba por la colina, Victoria estaba distraída por todos los hermosos colores de las hojas y los arboles. Ella tenía su iPod conectado a sus oídos, y dejo que su mente se preguntan. Con la canción “Sweet Home Alabama” a todo volumen en sus oídos, ella legó a la puerta de la granja, y se abrió paso a través. En el coro, con Victoria tarareando, se dio cuenta de que el cielo se oscurecía extrañamente rápido.
            Los pollos, mientras que normalmente son tranquillos, corrían y graznidos cuando  Victoria les pasa. Ella no sabía lo que era, pero no lo hizo pensar mucho en ella. Ella siguió tarareando la canción, ya que volvía al coro otra vez, entró en el cobertizo y se fue en busca de la comida para la cabra. No había luces en el cobertizo, y había herramientas por todos lados.
          Avanza poco a poco su camino haciendo la parte atrás donde conocía que los alimentos se almacenan, se sintió un golpe rápido contra su pierna desnuda. Ella arrancó sus auriculares del iPod y giró como un trompo. Se quedó en silencio, escuchando para ruidos extraños,  pero sólo oyendo el zumbido de sus auriculares. Ella tomo otro minuto más, esperando a que sus ojos se acostumbraran.
            Mientras estaba allí esperando, ella recuerda una noche que estaba teniendo una fiesta de pijamas con su prima mayor. Se acordó de hablar sobre la granja. Ella empezó a recordar, con más detalle, lo que su prima había dicho.
            Hace setena años, y tenían una tía loca. Ella dijo que ella podía hablar con los fantasmas y los espíritus. Se trataría de convencer a todos a creerle, pero nadie lo hizo. Ella les dijo a todos  que el cobertizo, en este mismo cobertizo, estaba embrujada. Ella dijo que había habido un asesinato en la esquina trasera-donde era la comida. Nadie le creyó, hasta que el dia que fue a alimentar a las cabras, y nunca regresó. 
            Cada vez, desde entonces, si alguna vez hubo alguien para alimentar a las cabras solo, se escuchaba una canción que suena de fondo. Esta fue la canción que la tía había escuchando cuando hablaba con la niña que fue asesinada.
            Como Victoria intenta hacer su camino de vuelta a la esquina, cierra su iPod para que escuchar si hay ruidos. Llegó a la comida y comienza a llenar los cubos juntos a la bolsa. Cuando está a punto para acabar con la pala que se siente una ligera brisa a través de sus pies, y ella se pone rígida.

Antes de que se diera cuenta, había una mano fría envuelta alrededor de su tobillo y que se arrastra en la esquina, lo único que se puede escuchar más de su respiración irregular fue el coro de “Sweet Home Alabama.”